Cuando era una nena, mis primos me mandaban al kiosco a comprar
preservativos. Muy muy nena. 9 o 10 años. Algo que a mi no me molestaba porque no
sabìa para que se usaban. Y si me lo hubiesen dicho tampoco me hubiese molestado..que iba a entender yo a esa edad??
Despuès, un poco
màs grande-pero no tanto..unos 12-
encontrè esas "cajitas con
gomitas" en mi casa y le
preguntè a mi vieja para que eran..por supuesto, ella, que siempre
fuè muy clara conmigo y en ese momento
tenìa un taller de costura me contestó:
-
DAME ESO, son unas cosas que se le ponen a las máquina de coser....para que no se rompan-me dijo.
El
problema de la
curiosidad es que necesita una certera duda para presentarse. Y lo que me hizo dudar era que, la respuesta de mi vieja no me cerraba con su actitud al responderme. Además, husmeando me enteré de que se guardaban en el primer cajón de la
mesita de luz de mi mamá. Pero ahí quedo esa duda, olvidada y sin respuesta ante tantas otras cosas
importantìsimas que
tenìa que hacer a esa edad.
Gracias a la curiosidad,
encontrè de esas
gomitas en la guantera del auto de mi viejo, las
saquè y las puse sobre una de las
màquinas de coser del taller (era bien naba y eso que ya
tenìa casi 13 años).
Hasta que un
dìa,
Cheli me
contò que su
mamà querìa hablar con la
mìa porque se le
habìa roto la
màquina de coser.
Querìa terminar un trabajo en el taller de mi vieja.
Por la tarde
tenìamos gimnasia y aparte de la respuesta le llevé a
Cheli dos o tres de esas cajitas para que su madre arreglara la
màquina.
Al otro
dìa las monjas me
crucificaron. Igual no
terminè de entender nada en ese momento pero le
contè a mi vieja que las que
tenìa papà en el auto las puse en la mesa de luz.
Y
ahì, se
armò una buena que tampoco
entendì, pero
fuè la primera vez que vi a mi
mamà tirarle con los zapatos por la cabeza a mi viejo.
Al final, todo me lo
explicò uno de mis primos, el
màs chico que me llevaba como 3 años. Me dijo que me iba a mostrar EN REALIDAD para que se usaban. Me
tapè los ojos como me
pidiò y cuando los abrí estaba el muy guarango ya se imaginan como.
Gracias a eso les tuve bastante asco a los hombres por casi 10 años más.